Científicos convierten la luz en un nuevo estado de la materia

Alberto Noriega     26 marzo 2025     4 min.
Científicos convierten la luz en un nuevo estado de la materia

Investigadores han logrado transformar luz láser en un supersólido, un estado exótico de la materia que combina propiedades de un sólido y un fluido sin fricción, abriendo nuevas vías en la física cuántica.

Un equipo de científicos ha logrado un hito en la física cuántica al convertir un haz de luz en un supersólido, un material que exhibe simultáneamente una estructura cristalina y flujo sin fricción. El experimento, publicado en Nature, se basa en la manipulación de polaritones, partículas híbridas que combinan luz y materia. Al utilizar un láser disparado sobre un semiconductor especialmente diseñado, los investigadores lograron inducir una organización cuántica única, creando un estado supersólido de la luz. Este descubrimiento no solo proporciona una nueva forma de estudiar materia exótica, sino que también podría revolucionar el desarrollo de tecnologías cuánticas, desde computación avanzada hasta óptica no lineal.

La luz convertida en un estado cuántico imposible

Hasta ahora, la supersolidez, un fenómeno donde un material actúa simultáneamente como un sólido y un superfluido, solo se había observado en experimentos con átomos ultrafríos a temperaturas cercanas al cero absoluto. Sin embargo, en este nuevo estudio, los físicos lograron generar un supersólido utilizando luz, un medio completamente distinto.

El experimento se llevó a cabo utilizando un material semiconductor de arseniuro de galio, que contenía una serie de crestas diseñadas para guiar la luz láser en un patrón específico. Al excitar el material con un haz láser de alta precisión, los investigadores lograron la condensación de polaritones, partículas híbridas que combinan luz y electrones. Estas cuasipartículas adoptaron un patrón de orden cuántico, lo que llevó a la formación de una estructura supersólida de luz.

Este enfoque representa una revolución en la física cuántica, ya que permite estudiar la supersolidez en sistemas ópticos sin necesidad de recurrir a temperaturas extremadamente bajas. Además, abre la puerta a futuras aplicaciones tecnológicas, ya que las plataformas fotónicas pueden ser más controlables y escalables que los sistemas tradicionales basados en átomos ultrafríos.

Un experimento sin precedentes

Para verificar que el sistema realmente exhibía propiedades de supersólido, los investigadores realizaron una serie de pruebas que confirmaron su comportamiento cuántico único. La clave para demostrar la supersolidez fue observar cómo los polaritones formaban una estructura cristalina con regiones de alta y baja densidad, mientras mantenían simultáneamente una coherencia de fase global, lo que indica flujo sin fricción.

Otro aspecto crucial del experimento fue la medición de la modulación de densidad dentro del sistema, una característica distintiva de los supersólidos. En estudios previos, esta modulación solo se había logrado en gases cuánticos ultrafríos, pero ahora los científicos han demostrado que el fenómeno puede reproducirse en sistemas basados en fotónica avanzada.

Además, los investigadores lograron detectar excitaciones similares a fonones, ondas cuánticas dentro del material que indican la presencia de orden supersólido. Estas observaciones no solo validan la naturaleza del sistema, sino que también sugieren que los supersólidos de luz podrían usarse para simular fenómenos cuánticos complejos de una manera nunca antes vista.

Implicaciones para la física y la tecnología

El descubrimiento de la supersolidez en un sistema óptico podría transformar la investigación cuántica y dar lugar a una nueva generación de tecnologías avanzadas. Las aplicaciones más inmediatas incluyen el desarrollo de sensores cuánticos ultraprecisos, nuevas formas de procesamiento de información cuántica, y el diseño de materiales artificiales con propiedades ópticas personalizables.

Los supersólidos de luz también pueden ofrecer una plataforma única para explorar estados exóticos de la materia, ayudando a los físicos a entender mejor fenómenos como la superconductividad no convencional o la materia oscura simulada en laboratorio. Además, el uso de luz en lugar de átomos ultrafríos significa que estos experimentos pueden realizarse a temperaturas más accesibles, lo que podría acelerar el desarrollo de aplicaciones prácticas en óptica y telecomunicaciones cuánticas.

¿El inicio de una nueva era en la óptica cuántica?

Este avance plantea preguntas fascinantes sobre el papel de la luz en la física cuántica y sobre cómo este nuevo estado de materia puede ser utilizado para resolver problemas que hasta ahora parecían imposibles. La posibilidad de manipular la luz en estados supersólidos podría revolucionar no solo nuestra comprensión de la materia, sino también el desarrollo de nuevas plataformas de computación cuántica basadas en óptica en lugar de circuitos superconductores.

A medida que los investigadores sigan perfeccionando este método, es probable que nuevos materiales fotónicos con propiedades cuánticas inéditas comiencen a emerger, redefiniendo lo que es posible en el mundo de la física de la luz. El descubrimiento de que la luz puede formar un supersólido no es solo un hito en la investigación fundamental, sino también una señal de que estamos entrando en una nueva era de la ciencia cuántica aplicada.

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