Plátanos que no se oxidan: la revolución genética contra el desperdicio de alimentos

Alberto Noriega     25 marzo 2025     6 min.
Plátanos que no se oxidan: la revolución genética contra el desperdicio de alimentos

Una empresa británica ha desarrollado un plátano editado genéticamente que evita el pardeamiento, manteniendo su frescura por más tiempo y reduciendo el desperdicio.

La empresa biotecnológica británica Tropic ha logrado un avance en la industria alimentaria al desarrollar un plátano que no se oxida, utilizando la tecnología de edición genética CRISPR. Esta innovación impide la activación de la enzima responsable del oscurecimiento, manteniendo su apariencia fresca durante más tiempo sin alterar su sabor o textura. Con el respaldo de múltiples aprobaciones regulatorias, este plátano busca reducir el desperdicio de alimentos a nivel global y podría transformar la industria frutícola. Este avance no solo representa un hito en la biotecnología agrícola, sino que también abre nuevas oportunidades para la conservación y distribución de frutas frescas en mercados internacionales.

Plátanos sin pardeamiento: un avance biotecnológico para reducir el desperdicio

El problema del pardeamiento en los plátanos ha sido durante mucho tiempo un desafío tanto para los productores como para los consumidores. Cuando la fruta se corta o golpea, la enzima polifenol oxidasa (PPO) inicia una reacción que oscurece su pulpa, reduciendo su atractivo comercial y acelerando su deterioro. La solución desarrollada por Tropic consiste en desactivar selectivamente los genes responsables de la producción de PPO, evitando este proceso sin necesidad de introducir material genético externo.

A diferencia de los organismos modificados genéticamente (OGM), este método basado en CRISPR no introduce ADN foráneo, sino que realiza modificaciones precisas en los genes existentes del plátano. Como resultado, los plátanos editados genéticamente mantienen el mismo perfil de sabor y textura, pero con una vida útil significativamente más larga.

Esta innovación es similar a la que se utilizó para desarrollar las manzanas Arctic, comercializadas en EE. UU. desde 2017, que también evitan el oscurecimiento sin comprometer su calidad.

Beneficios ambientales y económicos de los plátanos que no se oxidan

El impacto de esta innovación va más allá de la conveniencia para el consumidor. El desperdicio de plátanos es un problema global que contribuye a la pérdida de alimentos y al aumento de emisiones de carbono. Se estima que más del 60% de los plátanos exportados no llegan a los consumidores, ya sea por daños durante el transporte o porque su apariencia no cumple con los estándares comerciales.

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En EE. UU. se desechan aproximadamente 5 mil millones de plátanos al año, lo que representa no solo una pérdida económica, sino también un desperdicio de recursos como agua, energía y tierra cultivable. Los plátanos que no se oxidan podrían reducir significativamente esta cifra al extender su frescura y resistencia al daño.

Según análisis de sostenibilidad, la reducción del desperdicio de plátanos podría disminuir las emisiones de CO₂ en más de un 25%, lo que equivale a retirar 2 millones de automóviles de circulación cada año. Además, estos plátanos tienen el potencial de transformar la industria de frutas frescas cortadas, permitiendo una mayor disponibilidad de plátanos listos para consumir sin que pierdan su apariencia atractiva.

Aprobaciones regulatorias y comercialización global

El desarrollo de los plátanos sin pardeamiento ha sido recibido con interés por parte de gobiernos y reguladores en distintas partes del mundo. Filipinas, uno de los mayores exportadores de plátanos a nivel global, otorgó al producto el estatus de exención de OGM, permitiendo su cultivo y exportación sin las restricciones habituales para productos genéticamente modificados.

Este tipo de regulación marca un cambio en la percepción de la edición genética como una herramienta segura para mejorar cultivos sin los riesgos asociados a los OGM tradicionales. Además de Filipinas, los plátanos de Tropic han sido autorizados en EE. UU., Canadá, Colombia y Honduras, facilitando su futura comercialización.

Sin embargo, todavía existen barreras en mercados clave como la Unión Europea, donde los cultivos editados genéticamente enfrentan un proceso regulatorio más estricto. La aceptación global de esta tecnología podría sentar un precedente para la adopción de cultivos editados genéticamente, alentando a más empresas a desarrollar frutas y verduras con características mejoradas.

Innovaciones futuras en la industria del plátano

El éxito del plátano sin pardeamiento es solo el comienzo de una serie de desarrollos que buscan mejorar la producción y sostenibilidad de esta fruta. Tropic ya está trabajando en variedades de plátanos con una vida útil aún más prolongada, utilizando modificaciones en la producción de etileno, la hormona responsable de la maduración de la fruta.

Estos plátanos podrían permanecer verdes durante más tiempo, lo que facilitaría su transporte a mercados lejanos sin necesidad de refrigeración intensiva. Esto abriría nuevas oportunidades de exportación a regiones como Japón y Medio Oriente, donde la demanda de plátanos es alta, pero los costos logísticos y las pérdidas por deterioro han limitado su importación.

Además, la empresa está avanzando en ensayos de plátanos Cavendish resistentes a la enfermedad de Panamá (TR4), una amenaza global que ha devastado plantaciones enteras y ha puesto en riesgo el futuro de esta variedad, que representa el 95% del comercio mundial de plátanos.

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El equipo de Tropic también está explorando nuevas aplicaciones de la tecnología CRISPR para:

  • Aumentar los niveles de β-caroteno en los plátanos, mejorando su perfil nutricional.
  • Desarrollar plantas de plátano de menor altura para facilitar la cosecha y reducir costos de producción.
  • Implementar técnicas avanzadas de edición genética para mejorar la resistencia a enfermedades sin introducir genes foráneos.

Estos avances podrían marcar un cambio radical en la industria del plátano, ofreciendo soluciones a problemas de sostenibilidad, nutrición y desperdicio de alimentos.

¿El futuro del plátano está en la edición genética?

La creación de un plátano sin pardeamiento demuestra cómo la tecnología genética puede mejorar la producción agrícola sin comprometer la calidad ni la seguridad alimentaria. Aunque todavía hay desafíos regulatorios y de aceptación pública, la creciente demanda de frutas con mayor vida útil y menor impacto ambiental sugiere que estas innovaciones podrían convertirse en la norma en el futuro cercano.

A medida que más países aprueben este tipo de desarrollos, es probable que veamos una mayor adopción de frutas y verduras editadas genéticamente, lo que podría ayudar a combatir el desperdicio de alimentos y hacer que la producción agrícola sea más sostenible.

El plátano editado con CRISPR no solo es una solución innovadora para prolongar la frescura de la fruta, sino que también representa un paso hacia un futuro donde la biotecnología transforme la manera en que producimos y consumimos alimentos en todo el mundo.

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