
Un estudio de Estados Unidos revela que la capacidad de las baterías que equipan los coches eléctricos han triplicado su capacidad en 10 años
Porsche quiere recuperar los elementos de las baterías usadas de los coches eléctricos y utilizarlos en la fabricación de baterías nuevas.
Las baterías de los coches eléctricos están compuestas por una gran variedad de materiales diferentes. Muchos de estos son consiederados «metales raros«, muy escasos y que solo se pueden encontrar en determinados puntos del planeta. Por eso son muy valiosos y se necesita encontrar un proveedor fiable y listo para servir las cantidades necesarias para seguir fabricando baterías nuevas.
Pero esto no es siempre posible. La situación geopolítica mundial hace que sea muy complicado mantener una cadena de suministros activa y sin interrupciones. La solución pasa por recuperar los materiales presentes en las baterías ya fabricadas y reutilizarlos en la fabricación de nuevos acumuladores de energía.
Porsche está trabajando en un proceso de recuperación de estos materiales, mediante el reciclaje de las baterías usadas. El nuevo proyecto piloto de la marca se compone de tres fases diferentes, que se aplican sobre las baterías y gracias al que se recuperan un gran porcentaje de esos materiales que conforman las baterías ya usadas para utilizarlos como materia prima de nuevas baterías.
En la primera fase, las baterías son trituradas y se consigue la llamada «masa negra«. Esta es una masa granulada en la que se encuentran los metales que se han utilizado para la fabricación de la batería. Por el momento, se ha conseguido obtener unas 65 toneladas de estos materiales.
En la segunda fase, la «masa negra» se refina y se separan las materias primas necesarias para la fabricación de nuevas baterías. En la tercera fase, estos elementos se utilizan en las nuevas baterías. Estas contienen un porcentaje definido de estos materiales reutilizados junto con materiales nuevos.
Dentro de poco, habrá un cambio en materia de legislación sobre la fabricación de baterías para coches eléctricos. Con este proyecto piloto, la marca alemana quiere estar bien posicionada cuando llegue este cambio y pueda afrontar los nuevos retos sin perder tiempo en las pruebas que está realizando ahora.
La estrategia de economía circular de Porsche pasa por la reducción de residuos, la reutilización de las baterías de alto voltaje y la reutilización de los materiales en las nuevas baterías.
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